jueves, 18 de octubre de 2018

Vive el PRI un “Alzheimer Institucional”; o cambia o desaparece: Nancy Sánchez

Cero Grados.-Al advertir que el PRI parece vivir un “Alzheimer institucional” que lo hace repetir los errores del pasado, imponiendo, dirigencias y candidatos, Nancy Sánchez Arredondo, señaló que todo eso abona a la confusión, al desánimo y la frustración que pudieran conducir a la desaparición del partido.

“A final de cuentas tantos errores terminan por vulnerar lo quedaba de lo que alguna vez fue las principales fortalezas del partido: La unidad y la disciplina”, indicó.
En un enérgico pronunciamiento hecho llegar a la dirigencia nacional del tricolor, la Secretaria de la Frontera Norte del CEN del PRI, apuntó que aunque pueda todavía molestar a irritar a algunos actores políticos hay que decirlo fuerte y claro, y si es necesario gritar que si perdieron las elecciones fue porque perdieron al partido, si perdieron la presidencia fue porque perdieron el rumbo y si perdieron presencia fue porque el PRI perdió la esencia.
 “Peor aún: La tolerancia a los actos de corrupción y el manto de impunidad que se volvió recurrente entre algunos gobernantes emanados del priismo, terminó por pasarnos una factura cuyo saldo final, si no reaccionamos a tiempo¸ puede ser la desaparición del partido”.

Y subraya: “Lo que hasta ahora hemos visto después del catastrófico resultado del pasado 1 de julio y los hechos presentados de entonces a la fecha, nos permiten adelantar que parece ser que no estamos dispuestos a hacerlo, y hacemos oídos sordos al grito de la ciudadanía en las urnas”.
La exdiputada federal priista indicó que todo pareciera indicar que el PRI es víctima del tiempo.
Y cuestiona: ¿Acaso estamos viviendo un Alzheimer institucional, perdemos la memoria como para no entender lo que nos pasó y por qué nos pasó?
En su calidad de militante del PRI, Sánchez Arredondo recordó que tras la estrepitosa derrota del pasado 1 de julio, el CEN ha invitado a los priistas a una “profunda reflexión” para analizar las causas que llevaron al partido a perder el apoyo popular, cuando lo que resalta es la exigencia de acabar con los actos de corrupción de servidores públicos.

Sin embargo, señala, lejos de atender el reclamo ciudadano, el CEN no ha tenido el debido cuidado en la designación de algunos delegados, que cargan en su historial denuncias públicas, señalamientos de corrupción y acusaciones que podrán ser falsas o no, pero hacen mucho más complicada la recuperación, el próximo año, en los estados donde habrá elecciones.
“Son personajes sobre los que pesan acusaciones penales y cuentan en el sistema judicial con expedientes abiertos que en nada contribuyen a mejorar la imagen del partido y recuperar la confianza ciudadana. En consecuencia, con este tipo de decisiones, la confianza y credibilidad que subsiste en el corazón y el ánimo de los verdaderos priistas se deteriora aceleradamente”, puntualizó.
Para tratar de recuperar esa confianza, dijo, es impostergable como primer paso, eliminar de nuestro escenario partidista, todas las prácticas del pasado asociadas a la corrupción, tanto como instituto político que como partido en el gobierno.
Sánchez Arredondo precisó que para el priismo no hay mañana y para el Comité Ejecutivo Nacional es impostergable concentrar todos sus esfuerzos en los 5 estados donde el próximo año habrá elecciones.
Muy particularmente, subrayó, seleccionar muy cuidadosamente los perfiles de quienes son enviados como delegados del CEN a los estados, pues quienes llevan la representación del priismo nacional deben estar libres de señalamientos que presuman conductas o actos de corrupción. 
Además, dar seguimiento puntual a la actuación de los representantes populares emanados del PRI, como senadores, diputados federales, alcaldes, regidores y diputados locales e incluso los dirigentes de los comités directivos estatales y municipales para conocer su desempeño público y su postura como oposición en virtud de que hay casos en los que no están cumpliendo con los lineamientos nacionales.
Es fundamental, agregó, acudir al reencuentro con la militancia de esas entidades, elaborar agendas de restructuración, de gestión y mediática, diseñar planes de trabajo específicos para cada distrito, municipio y estado y señalar como oposición responsable, pero con mucha contundencia, las faltas de los gobiernos estatales y las contradicciones del presidente electo y sus colaboradores.
“Pero sobre todo reconocer los errores”, puntualizó.


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